Sábado 5 de junio de 2010:
00:01
Emocionada por mi mayoría de edad, porque ya puedo enseñar el DNI sabiendo que me van a dejar pasar, con más responsabilidades que hace unas horas antes pero a la vez con más opciones de evadirlas; ya nadie tiene que dar la cara por mi, nadie puede decirme qué debo hacer; en el mejor de los casos lo único que pueden hacer es aconsejarme. Ya podría irme de casa (si tuviese algún otro sitio donde caerme muerta), pero bueno, por lo menos es un alivio el poder llegar a tu casa a la hora que te de la gana y que tu madre no pueda echarte la bronca, jajaja todas estas cosas que se me pasaban por la cabeza y me hacian feliz de cierta manera rápidamente se esfuman.
Esperaba algo. Me fui a dormir pensando que a esas horas estaría durmiendo.
Sábado 5 de junio de 2010:
12:00
Desesperada. Mil llamadas y mensajes pero ninguno de quien quería. Realmente no se si esperaba una llamada, un mensaje o, en el más fantástico de los casos, una visita inesperada. Pero nada. No pasó nada. "No te preocupes ni te pongas mal Raquel " dice mi madre, "No llores por ese cabron y menos en el día de tu cumpleaños " dice mi tía,; pero yo no hago caso, no puedo hacer caso, la mínima esperanza que aún me queda me lo impide. Me obligo a pensar que llamará por la noche y salgo a intentar disfrutar.
Sábado 5 de junio de 2010:
22:00
No va a llamar, suelta el telefono, me repito una y otra vez, pero aún así me abalanzo sobre él a la primera nota de llamada. Nada. Felicitaciones de tias segundas que se acuerdan de que hoy es un día importante para mí y eso que yo apenas las conozco pero nada de mi tan esperada felicitación.
No hubo mensaje, no hubo llamada, no hubo visita, no hubo nada.
Tranquilo, ya no me haces falta, hace más de una semana que cumplí años y sigo sin saber de ti, pero ya NO me llames; ya NO QUIERO que me llames.
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