on una actuación a tono con las expectativas previas, España derrotó 1-0 a Portugal en el partido por los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, disputado el 29 de junio en Ciudad del Cabo. Los ibéricos fueron pacientes, manejaron el balón con mucho criterio y anotaron en el momento justo.
España echó en el
terreno, de entrada mismo, sus intenciones de ir en búsqueda del
partido. Y en los 6 minutos tuvo 3 ocasiones de anotar, desarrollando
la misma jugada: desbordes por el andarivel izquierdo y remates al arco
en la puerta del área. Fueron 2 de David Villa y una de Fernando
Torres, que fueron controladas por Eduardo.
Los
campeones de Europa se movieron rápido y se aproximaron de manera
constante al arco lusitano, con mucha paciencia aunque sin la pericia
necesaria para romper el cero. Y los portugueses, de a poco, se
plantaron de manera sólida y construyeron una auténtica muralla que
impidió las pretensiones ibéricas.
Pese
a controlar y hacer circular la bola, España no pudo plasmar esa
situación en el tanteador y Portugal se aproximó con dos cabezazos, uno
de Raúl Meireles y otro de Tiago, que se fueron desviados.
Con verdadera furiaLa
parte complementaria comenzó con el mismo planteo de ambos equipos. Una
España que dominaba el esférico y Portugal bien armado, preparado para
el contragolpe. Así fue como los lusitanos tuvieron la primera ocasión
en un desborde de Hugo Almeida que rebotó en Carles Puyol y salió cerca
del poste izquierdo de Iker Casillas.
A los 60’, la Furia
adelantó lo que sería de ahí en más la tónica del encuentro. Tras un
centro de Sergio Ramos, Fernando Llorente cabeceó una pelota que
Eduardo desvió de manera espectacular. Un minuto después, Villa remató
de afuera del área y la bola picó a centímetros del palo izquierdo del
guardameta.
De tanto ir, los de camiseta
roja lograron desnivelar: luego de un pase en cortada preciso de Andrés
Iniesta, Villa quedó solo para definir, rechazó el arquero y tras el
rebote el Guaje empujó el Jabulani a la red (1-0, 63’). Fue el primer tanto que recibió Portugal en el certamen.
De
ahí en más, España desplegó un concierto de toques y juego asociado que
apabulló a los dirigidos por Carlos Queiroz, que no pudieron hacerse de
la pelota y se vieron impotentes ante el marcado dominio español.
Los
campeones europeos hasta pudieron aumentar con dos llegadas, una de
Ramos, que remató y exigió a Eduardo y otra de Llorente, quien cabeceó
apenas desviado. Para colmo de males, los lusitanos sufrieron la
expulsión de Ricardo Costa, a poco del final. Poco quedó entonces y,
más allá de algunos raptos aislados de Portugal, los ibéricos
consolidaron la victoria.
Pd: para jugar en un mundial hay que saber perder tanto o más que ganar. Cristiano Ronaldo no sabe hacer ninguna de las dos cosas.














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