Tras el bajón de la temporada pasada, en la que algunos le daban por acabado, Rafa Nadal
ha vuelto para ganar. Nadal ha cambiado su juego, incorporando menos
movimiento, y dos velocidades, la de crucero, que le permite andar
emparejado con su rival, y la de los momentos cruciales, en los que no
desperdicia una oportunidad. Así fue contra Murray y Söderling y ha vuelto a ocurrir en la Central Court de Wimbledon, en una final en la que por primera vez en muchos años no jugaba Federer.
Su rival ha sido un gigantón que ya le había ganado en tres ocasiones
anteriormente -aunque en el saldo total había perdido siete veces en
los diez enfrentamientos-, el checho Tomas Berdych, verdugo precisamente de Federer.
Nadal, que comienza a convertir en cotidiano lo excepcional, ganó por 6-3, 7-5 y 6-4.
Primer español en ganar dos veces en Wimbledon, y Octavo Grand Slam
Desde que en 1966 Manolo Santana
ganara en Wimbledon, hasta 2008 en que lo hizo Nadal, ningún español
más lo había conseguido. Aunque peor lo tienen los ingleses, que en su
propio torneo llevan sin ganar desde 1936. La hierba es una superficie
caprichosa, en la que el control no siempre es posible: la pelota bota
muy baja, y la trayectoria es imprevisible porque parte del efecto
queda absorbido. Levantar la pelota desde la altura de las rodillas,
cuando viene a más de 100 kilómetros por hora, y legando a la carrera,
sólo es parte instinto, parte concentración y parte fuerza. Exactamente
lo que posee Nadal, a quien ya se le ha colocado la etiqueta de "mejor deportista del mundo
en cualquier especialidad" por parte de la prensa anglosajona, y que
está empeñado en confirmar. A sus 24 años ha ganado su octavo Grand
Slam, aún lejos de los registros de Federer (16), o Sampras (14), pero
con tiempo para igualarlos.
Cómo ganó Nadal su segundo Wimbledon
En 2009 Rafa Nadal renunció a jugar el torneo por
problemas físicos y personales. Antes había jugado tres finales, y la
última la había ganado, frente al gran dominador, Federer. Ante el
número 12 del mundo, Berdych le ha llevado 2 horas y 12 minutos hacerse
con su octavo Grand Slam y torneo nº 41 de gran nivel. En el primer
set, Berdych comenzó con confianza. Pero con 3-3 en el marcador, Nadal
aprovechó su segundo break point para con un imponente revés, romper el
servicio del checo. Apuntaló el break frente al checo, y con una
derecha ganadora dejó el marcador en 6-3 ante un Berdych que perdía la
paciencia.
En el segundo set cada uno mantuvo su saque hasta el momento en que
Berdych sacaba para empatar a 6. Aquí fue dónde Nadal sacó de nuevo una
marcha más, rompió el saque de su oponente y sin más esfuerzo se puso
2-0, en 54 minutos. El checo era incapaz de sacar rédito de las subidas
a red de Nadal, como había hecho frente a Federer y Djokovic.
El cambio de táctica, jugando más agresivo, tampoco le dio resultado, y
aunque dispuso de alguna bola de ruptura, al final Nadal aprovechó la
primera bola de partido de que dispuso.
Nadal apuntala su número 1
Aunque pasara lo que pasara mantendría la misma posición, ya que no
defendía puntos en esta pista, Nadal es un poco más número 1. Tras la
victoria, Berdych, que ha llegado por primera vez a la final de un
Grand Slam, felicitaba a su rival, y la prensa británica se deshace en
elogios. No siempre resurge un tenista de una lesión, y menos tan
fortalecido mental y físicamente. Cuando la clasificación ATP se actualice, el checo será el nuevo nº 8 mundial.
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